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martes, 20 de marzo de 2012

Vaya nochecitas...

Ayer, tras la catarsis mental producida por el fin de semana, tocó tarde de relax en casa. Aprovechando la tranquilidad y el confort de una casa sin gente, fue el momento de degustar una de las películas que tenía pendientes del año pasado. Cine español y que no pude ver en el cine... qué locura!

Nº 12. Mientras Duermes (2011)

Aunque lo he dicho varias veces, no está de mal recordarlo: de todos es sabido que el cine español y yo, no nos llevamos nada bien. Por regla general, me parece que la calidad de las producciones realizadas en este país, son bastante mediocres... hasta que aparecen pequeñas perlitas que hacen que tenga un mínimo de esperanza en el producto nacional.

Un ejemplo de ello, es por ejemplo, Jaume Balagueró: uno de los directores españoles a los que sigo y quien, por méritos propios, se ha ganado mi reconocimiento y que me interesen sus proyectos. Desde la fantástica saga [REC]· (qué poquito queda para el estreno de la precuela!) como una de mis películas de terror favoritas: Darkness, película que hizo que me tomara en serio el trabajo de dicho director.

Cuando me enteré de lo nuevo de Balagueró, apartado de la temática de terror sangriente vista en la saga de [REC]·, comencé a frotarme las manos... y cuando me enteré de que su protagonista iba a ser ese gran actor llamado Luis Tosar, quien encandiló a todos con aquella grata sorpresa llamada Celda 211, la cosa prometía muchísimo más.

Mientras duermes, cuenta la historia de César (Luis Tosar) el portero/conserje de un gran edificio de viviendas en Barcelona, quien cumple su trabajo con gran devoción. "No es el mejor trabajo del mundo pero no lo cambiaría por nada" como bien dice él en cierto momento y es que, desde su posición y amable y sonriente máscara, se encuentra una persona que no es lo que parece y que tiene una pequeña y enfermiza obsesión: una vecina llamada Clara de la que está loco de amor... literalmente.

Como decía, lo que nos ofrece este gran tándem de Balagueró-Tosar, es un cambio de registro a lo que venía haciendo el barcelonés: pasamos de una película de terror donde la sangre y lo explícito van de la mano, para dar paso a una película minimalista, donde lo único que puede darnos mal rollo es ya no la faceta oculta del protagonista (interpretado de forma sobresaliente por Tosar) si no también esa pequeña atmósfera que se respira en el edificio, práctiamente, el único escenario de la película (junto con la vivienda de César y de su objetivo) Una atmósfera y un personaje, que combinados con el saber hacer de Balagueró, crean un pequeño monstruo que, en alguna ocasión, podrá ponernos los nervios a flor de piel dadas las diversas situaciones y reacciones del entrañable César, con quien, inclusive, se podría llegar a empatizar pese a lo maquiavélico de sus planes y sus retorcidos argumentos.

Por otro lado, destacar también la figura de Clara, vícitima del acoso y las macabras ideas de César y que es todo lo contrario: vitalidad, felicidad y optimismo, interpretado de forma genial por Marta Etura, quien está a la altura de las circunstancias de forma más que correcta.

Pocos personajes y menos escenarios todavía, para contar una pequeña gran historia de "terror" pues, pese a que la película no es de terror si no, más bien, estaría cercana al suspense e incluso la intriga, puede producir pánico por la naturalidad (a veces, excesiva) con la que suceden las cosas y con la frialdad que lleva a cabo sus planes el bueno de César, un personaje que, sin a penas abrir la boca, es capaz de intimidar al más pintado, creándose así un pequeño icono del cine español, como ya lo hicieran en su día con Malamadre, aunque sin llegar a un nivel tan superlativo como el de dicho personaje y su correspondiente película.

En definitiva, una película muy buena, con la coletilla de "para ser española" a la cual, si se le puede sacar algún fallo, en mi opinión, sería el de poder haber explotado un poquito más lo mucho que daría de si el personaje de César y su retorcida mente. No obstante, se deja ver muy pero que muy bien.

Muy recomendable.

8/10

domingo, 11 de marzo de 2012

Luces rojas con sombras negras.

Noche de cine la de ayer. Tras la pequeña decepción que supuso Chronicle, el objetivo era ver una película que hiciera que mereciera la pena el haber pagado la entrada. Las esperanzas estaban depositadas en la película elegida en un primer momento y que no vimos en su día: Luces Rojas.

Nº 11 Luces Rojas (2012)
Una de las películas que más ganas tenía de ver era lo nuevo de Rodrigo Cortés. Tras la genial y agónica Buried (2010) la cual me pareció un genial ejercicio de cómo hacer cine de calidad y de forma arriesgada, tenía las espectativas bastante altas en su nueva película.

Para empezar, se trataba de lo nuevo de Cortés... y para más inri, en esta ocasión, respaldado con un reparto de altura, encabezado por Sigourney Weaver, Cillian Murphy y Robert de Niro. ¿Qué más se puede pedir?

Luces Rojas nos cuenta la historia de dos doctores expertos en fraudes paranormales, que se dedican a investigar y desenmascarar cualquier fenómeno paranormal. Todos sus casos son siempre un fraude y son los mejores en su trabajo, hasta la llegada de un personaje, Simon Silver (interpretado por de Niro) quien se retiró de los escenarios para volver 30 años más tarde, considerado uno de los psíquicos más grandes de todos los tiempos, y que pone siempre en jaque a quien intenta investigarle...

¿Qué se puede decir de una película como Luces Rojas, sin entrar en spoilers?

Uno de los problemas que tiene el hablar de esta película es precisamente uno de los problemas que posee la misma: el factor sorpresa.

Luces Rojas es una muy buena película... eso es algo indudable. Tiene una factura técnica muy pulida, que demuestra una vez más que Cortés es un director excelente y que, en un futuro, seguramente lo sea mucho mejor. Ya lo dejó claro con Buried y lo confirma con esta película... Sin embargo, no se puede decir lo mismo de sus labores de guión y edición ya que esos son, precisamente, los pequeños problemas de la película. Esas sombras negras que decía en el título de la reseña.

Pese a que las comparaciones son odiosas, en mi caso fue inevitable el recordar la película The Prestige, de mi idolatrado Cristopher Nolan (a quien considero el mejor director en activo y actual) donde, al igual que con la película de Cortés, se juega hasta el extremo con la sorpresa, con el engaño tanto de personajes como del espectador, solo que en el caso de Nolan, lo consigue (siempre) con gran maestría, teniendo una coherencia argumental que casa perfectamente entre lo sucedido en la película y el engaño al espectador. Sin embargo, en el caso de Cortés, sucede lo contrario. Pese a que los trucos y artificios de Cortés están muy bien pensados, fallan en su ejecución, intentando optar a veces, por la sopresa fácil y lo peor de todo, incoherente en su ejecución.

Incoherencias que se podrían traducir en agujeros en el guión que no dan explicación a ciertas cosas que suceden durante el metraje para, sin embargo, dar lugar a un final en el que se explica demasiado de forma innecesaria (en mi opinión) cuando en ocasiones, es mejor ahorrarse más de una explicación.

Estas incoherencias, unidas a un montaje que intenta engañar pero termina engañandose a sí mismo, hacen que una película que, a priori, podría haber sido brillante, pierda algunos puntos y no llegue a ser sobresaliente como su predecesora, pero comparte igualmente sus mejores bazas: es francamente entretenida, tiene un ritmo buenísimo, te mete de lleno en la historia queriendo saber qué va a suceder y cuentan con una interpretación por parte de su protagonista (Ryan Reynolds en su ataúd y Cillian Murphy en este caso) que son para quitarse el sombrero.

Muy recomendable pese a no ser redonda del todo.

8/10

domingo, 26 de febrero de 2012

No somos nadie

Anoche tocó relax. Tanto relax que acabé viendo la tele (algo que no es muy propio de mi) y en vistas del panorama de la noche, me tragué una película española de esas que suelo intentar evitar... y encima sin anuncios.


Nº 8 La Vida De Nadie (2002)
 
Con el motivo del reciente premio a José Coronado (conocido por todos por anunciar yogures) con el Goya al mejor actor por su papel en "No habrá paz para los malvados" (la cual no he visto pero al parecer está bien) echaron anoche una película que supuso en su día el comienzo del despegue en la carrera profesional del actor.

La vida de nadie, cuenta la historia de una mentira. Nos cuenta la historia de un tipo llamado Emilio (José Coronado) que es un hombre de éxito. Un economista que trabaja en el Banco de España y que está felizmente casado, padre de un hijo, vive en una maravillosa casa y al que todo le va bien, hasta que conoce a una chica joven (Marta Etura) de la cual se enamorará y toda su elaborada red de mentiras (las cosas no son lo que parecen) empezará poco a poco a desmoronarse...

Teóricamente, tal y como vendían la película al comienzo de ésta (razón por la cual acepté el verla) era por lo complejo del personaje de Coronado y su excepcional interpretación... Sinceramente, no me pareció nada del otro mundo, ni el personaje ni la interpretación. Con esto no digo que el personaje no sea plano ni mucho menos, pues si es cierto que tiene gran variedad de matices y registros que lo pueden llegar a hacer interesante, pero tampoco es algo del otro mundo. Nada más lejos.

Siempre he dicho que no soy muy amigo del cine patrio. A pesar de que en ocasiones el argumento es bueno, la mayoría de las veces el guión no es sólido y ya no eso, si no que la selección de actores, en ocasiones, considero que no están a la altura de lo que exige la historia.

Si bien, en esta ocasión como ya he dicho, el protagonista es un personaje que da mucho juego, no está explotado todo lo que debería y al final, el resultado de la cinta, queda en un quiero y no puedo que podría haber dado mucho más de sí pero sin embargo, se desinfla poco a poco.

En cualquier caso, la película consigue levantar el vuelo un poco en su recta final, la cual pese a lo predecible que es la película (desde el primer momento sabes cómo va a acabar y qué va a pasar en cada instante) consigue llegar a un clímax bastante acertado y que, personalmente me gustó bastante, en especial por el monólogo de José Coronado en su parte final en la que entiendes el por qué de todo lo que ha hecho y que me pareció algo magnífico.

Así pues, y en resumidas cuentas, La vida de nadie es una película que seguramente guste a quienes les gusten las producciones nacionales, que sin que sea un público menos exigente, ya está acostumbrado a este tipo de películas, pero que sin embargo, para quienes no somos muy amigos de lo patrio, deja bastante indiferente dados pequeños factores que hacen que lo que pudo ser algo muy grande, se quede en un pequeño ensayo de lo que podría llegar a ser.

Para gustos los colores.

5/10

martes, 14 de febrero de 2012

¿Drive Si o Drive No?


Aprovechando que hoy tengo el día libre, anoche me pude permitir el lujo de quedarme hasta tarde viendo una película. La elegida era Drive, película que llevaba mucho tiempo pendiente de ver. Si merecía la pena acostarse tarde o no, sería decidido en unos 90 minutos aproximadamente.

¿Mola o no mola Drive?


Nº 6. Drive (V.O.S.E.) (2011) 

Mucho se ha hablado de Drive y muchas han sido las discusiones sobre si era la obra de arte que muchos decían, o el tedio de grandes proporciones tachado por muchos. Una situación en la que finalmente, no queda otra que ser uno mismo quien juzgue el resultado final, sin dejarse influenciar por comentarios ni críticas de nadie, por muy cercano o lejano que sea, ya que en la división de opiniones, es donde reside gran parte del encanto de ver películas: el debate y sus alianzas para convencer unos a otros de si algo está bien o no.

Si eres de las pocas personas que quedan en el mundo que no la ha visto ni sabes de lo que trata, es muy simple: Drive nos cuenta la historia de un tipo solitario que trabaja como especialista de cine y en un taller de coches por las mañanas, y por las noches, de forma ocasional, como conductor para ladrones y demás gente de la vida nocturna, bajo una suma de dinero y siempre y cuando acepten las normas impuestas por él. Como siempre, hay una chica, y será su vecina quien dé un cambio en su vida que tendrá más repercusión de lo que podría esperar....

¿Y qué tiene esto de especial, se preguntarán muchos? La maestría con la que está ejecutado.

Drive es un maravilloso cóctel de ingredientes, que de no haber sido bien mezclados, podría haber salido algo horrible, pero que sin embargo funciona a la perfección. Una amalgama de toques del cine de serie B de los años 80 aderezado con el mejor cine negro, un toque de amor para darle algo dulce a la cinta, compensado estupendamente con dosis de violencia explícita pero no por ello innecesaria, si no todo lo contrario: seremos testigos de momentos que, visualmente, resultarían hasta poéticos para en cuestión de segundos contemplar con horror un maravilloso baño de sangre, a manos del conductor, quien al igual que un coche, es capaz de pasar de 0 a 100 en cuestión de segundos (quien diga que Ryan Gosling no hace un papelón, que vea de nuevo la película).

Todo esto, acompañado de una magistral banda sonora de corte ochentero, que hace que la película tenga un toque añejo delicioso; una fotografía sensacional en la que la ciudad de Los Angeles (sobre todo de noche) es un personaje más de la historia, como ya hiciera Michael Mann en la grandísima Collateral. Una ambientación oscura, sucia, que puede llegar a ser agobiante ante la espectación de lo que puede suceder, pues Drive, precisamente, no es  una película previsible (aunque eso no quita que algo sí se pueda intuir) ya que algunos giros, personalmente, me pillaron por sorpresa haciendo que disfrutara como un niño con la película.

En definitiva, Drive, es posiblemente junto a The Artist, lo mejor del 2011. Una película que por su propuesta tan arriesgada no va a tener nunca el reconocimiento que se merece, por su violencia incontenida, su mezcla de estilos, su banda sonora, por el coche, por el conductor y por todo el conjunto que combinan ese cóctel explosivo que, como sucede con los cócteles de verdad, sobre el papel pueden tener buena pinta, pero a la hora de la verdad, o te gustan o no te gustan.

Personalmente, a mi me ha encantado.

9/10 (con dudas)

Secuestro nuestro

Aunque con unos días de retraso por inminentes citas fiesteras de fin de semana, no podía esperar más para comentar una de las mayores y mejores sorpresas que me he llevado ya no en lo poco que llevamos de año, si no en muchísimo tiempo. ¿Cine patrio de calidad y con mala leche a rabiar? Sí, es posible.

Nº 5: Secuestrados. (2010)

A menudo, uno tiene pereza por ponerse a ver una película o empezar una serie. Muchas veces, lees críticas positivias que tachan, por unanimidad, una producción como "obra maestra" "soberbia" y otras tantas lindeces y adjetivos en los que se deshacen, en ocasiones, crítica y público.

Uno no sabe por qué, pero tiene ahí ese fichero, dvd, bluray o el formato que uno desee, a la vista. Lo ves y no te decides a abrirlo o reproducirlo por pereza o incluso desconfianza, y más cuando la película de turno, es española (no olvides, amigo lector de este blog, que servidor no es muy amigo que digamos del cine español)

En ocasiones, uno hace bien obviando el título en cuestión. En otras, uno se arrepiente muchísimo de no haberlo visto antes.

Secuestrados, nos cuenta la historia de una familia normal y corriente que se traslada a una casa a las afueras de Madrid. Una casa enorme, para una familia presumiblemente acomodada, formada por un matrimonio y su hija en plena efervescencia adolescente... Todo genial, excepto por una pequeña discusión entre la hija y la madre y porque un grupo de 3 hombres armados y encapuchados han decidido ese día, entrar en la casa y asaltar a esa familia que está empezando, una nueva vida...

¿Y bien? ¿Qué hace de Secuestrados que sea una de las mejores películas que he podido ver en años? La respuesta es bien simple: realismo y técnica.

Realismo, porque nos cuenta una historia, que aunque ya no se escucha tanto, sí es cierto que en su día fue algo de lo que se hablaba mucho (no olvidemos que la película tiene un par de años) y son la distintas bandas provenientes del este de Europa (Albania, principalmente) que entraban en chalets de lujo haciendo cualquier cosa para conseguir su objetivo, sin importar los medios para llegar a dicho fin. (José Luis Moreno, sabe bien de lo que hablo)

Técnica, porque la película está rodada íntegramente a base de planos-secuencia, algunos larguísimos (si no recuerdo mal, creo que eran como 12 tomas según leí por ahí, toda la película) haciendo al espectador partícipe en todo momento de la acción, desde el primer minuto de la película; con ese comienzo tan desgarrador que tiene, que sirve para hacerte una (pequeña) idea de lo que va a pasar por delante de tus ojos durante la cerca de hora y media de viaje por el camino de la tensión y la adrenalina que vas a presenciar.

Todo esto acompañado por unas actuaciones de lo más convincentes durante casi todo el metraje. Mención especial a Manuela Vellés, quien interpreta a la hija: pese a empezar de forma algo forzada, termina siendo de los personajes más creíbles con diferencia de toda la cinta (A fin de cuentas, personalmente creo que en una situación de extrema violencia y tensión como la que se vive durante la película, muchos de nosotros actuaríamos igual o peor que como sucede en la cinta)

No tiene música, como la vida misma. Planos secuencia, algunos, de una factura técnica buenísima, junto con momentos grandiosos con la pantalla dividida al más puro estilo de Brian de Palma, que consiguen perfectamente su cometido (y que no voy a decir nada al respecto) y violencia, crudeza y realismo que sólo descansan en contadas ocasiones para que sea la imaginación del espectador quien haga el trabajo, haciendo en ocasiones que la gran e incomprendida por muchos Funny Games de Haneke, parezca realmente un juego de niños.

Absolutamente brutal.


10/10

viernes, 12 de noviembre de 2010

"Siguiendo el Memento"

Hoy tengo el día libre, a pesar de que desde el trabajo pretendan que no sea así, y como hoy tenía intenciones de levantarme tarde, anoche me propuse ver una película que no fuera muy pesada para ver de madrugada y a ser posible que estuviera bien.

Indagando en mi disco duro encontré una película de apenas 70 minutos. Cuando miré el título la puse sin ninguna duda: Following...

Nº 46: Following (1998) (V.O.S.E.)

Para los que no lo sepan, Following es la primera película del genial Cristopher Nolan. Una película independiente, rodada con muy poco presupuesto, con 3 personajes principales y una idea simple pero muy original que da pie a una película muy pero que muy buena.

Following nos cuenta la historia de Bill, un pobre diablo que quiere ser escritor y que para inspirarse decide seguir a una persona cualquiera que le llame la atención allá donde vaya por el simple placer de seguirla y recopilar información para futuros personajes. Sin embargo, cuando Bill rompa las propias reglas que se autoimpone para que no se le vaya de las manos su particular adicción, se verá metido en problemas más grandes de los que podría manejar...

Una de las principales características que llama la atención de Following es que, para quienes ya hemos visto gran parte de la filmografía de Nolan (o toda) se reconoce el sello personal de él. Tiene una estructura muy similar a su primera gran producción "Memento" rodada igualmente en blanco y negro (aunque en Memento se alternaba con escenas en color) un montaje desordenado que debes ordenar en tu cabeza, personajes elegantes, una femme fatale y para más inri, un personaje que se llama Cobb.... (y otros detalles que uno debe ver por su propia cuenta) pero lo mejor de todo es la resolución de la trama. El cómo de una idea más o menos compleja, Nolan juega con el espectador para, en el último tramo de la película, hacerte el truco y su posterior resolución con un final redondo.

Tal vez debería verla otra vez y ver cómo aguanta un segundo visionado y demostrarme si soy o no una víctima del hype que me haya podido causar pero desde luego, en estos momentos, la recomiendo encarecidamente a todo el mundo.

Teniendo en cuenta que fue su primera película y la trayectoria que ha tenido a lo largo de su filmografía, los amantes del cine estamos de enhorabuena porque con suerte, tenemos Nolan para rato...

Muy buena, sin duda.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Six Feet Under

Hacía tiempo que no tenía el placer de actualizar el blog.

Ahora que se ha terminado el verano, vuelven los días lluviosos de quedarse en casa y viciarse mucho a la consola... y por eso tengo algo olvidado el blog en pos de salvar la galaxia y otros menesteres...

Anoche, después de un día de trabajo durísimo por haber dormido 3 horas nada más, fuimos al cine a ver uno de los "sleepers" de la temporada: una sencilla historia de un hombre atrapado en una caja.

Nº 42: Buried (2010)

Hace mucho tiempo, leí por ahí algo de una película que era española pero que su director la iba a estrenar antes en Estados Unidos que en España porque al parecer, había triunfado muchísimo en los festivales a los que la había presentado y así podía aprovechar bien el tirón de la cinta...

Esta película quedó relegada en algún lugar de mi memoria hasta hace un par de semanas cuando se ha estrenado en España y empecé a leer por foros y demás páginas de internet que era toda una lección de cine y un claro mensaje a la industria de Hollywood de cómo se pueden hacer las cosas ya que, como dato adicional, el guión fue llevado a los estudios pero éstos dijeron que era imposible de rodar a pesar de que la historia era buena...

Buried, para quienes todavía no lo sepan, es la historia de un hombre sencillo, un transportista, que de repente despierta amordazado en un ataúd bajo tierra con la única compañía de una blackberry con la mitad de la batería y un zippo... y con este punto de partida, a esperar durante una hora y media a ver si es capaz de salir y resolver por qué está enterrado.

Con un único actor en pantalla durante toda la película, Buried consigue muy gratamente lo que se propone: por un lado, que estemos realmente entretenidos durante los 90 minutos que tiene el protagonista para resolver su situación a pesar de contar con un solo escenario y estar viendo solamente la cara, poco iluminada además, de Ryan Reynolds.

Por otro lado, lo mejor de la cinta, consigue transmitirte la angustia del protagonista y esa sensación de agobio, estrés y desazón desde el primer minuto de la cinta....

Así pues, una vez más hay que quitarse el sombrero ante el cine español, que poco a poco va saliendo de ese profundo agujero en el que reinan Almodovoar, Bigas Luna (ese viejo verde...) y demás "clásicos" del cine patrio pues vienen directores jóvenes y con ganas de demostrar el talento que tienen, con propuestas tan arriesgadas que otros no se atrevieron a producir pero narradas con una intensidad y calidad que ya quisieran muchos....

Recomendada al 100% y junto con Inception y Toy Story 3, lo mejor del 2010 en mi opinión, aunque no tan buena como éstas.